La jurisdicción

Qué gobierna realmente
un proyecto colombiano.

La minería colombiana no es difícil porque la ley sea incognoscible. Es difícil porque el título, los permisos y la licencia social son tres sistemas distintos, y un proyecto tiene que sobrevivir a los tres a la vez.

Título y permisos

Título minero

El contrato de concesión en sí, inscrito en el registro minero nacional. Los solapamientos, las transferencias no registradas y las obligaciones vencidas son comunes y son lo primero que revisamos.

PTO

El Programa de Trabajos y Obras. Su estado de aprobación, su alcance y su vigencia determinan qué puede extraerse legalmente y a qué ritmo.

Licencia ambiental

Se expide por separado del título minero. Un título vigente sin licencia ambiental es un proyecto que no puede operar legalmente.

RUCOM

El registro que determina quién puede comprar y vender legalmente el mineral. Sin vigencia aquí, la producción no puede venderse por un canal formal.

Cada uno de estos puntos es verificable en registros públicos y cada uno se representa mal de forma rutinaria en un proceso de venta, no por deshonestidad sino porque el vendedor nunca ha tenido motivo para mirar. Nosotros miramos primero.

Los cinturones

Dónde está el oro.

Antioquia

Cauca Medio

El cinturón que produjo Buriticá. Sistemas asociados a intrusivos con producción establecida, la industria de servicios más profunda del país y la mayor competencia por el terreno.

Caldas

Distrito de Marmato

Explotado de forma continua durante siglos y hoy sede del caso más claro de éxito colombiano en el mercado público. Demuestra la ruta completa desde la historia artesanal hasta el productor cotizado.

Bolívar

Sur de Bolívar

Rico, poco explorado e históricamente difícil por razones sociales y políticas. El terreno recompensa a los operadores que ya saben trabajar allí, y castiga a todos los demás.

Chocó

Aluviones del Pacífico

Sistemas aluviales extensos con una larga historia informal y, en consecuencia, una carga de formalización y ambiental exigente.

Política y licencia social

El banco de tres patas.

Un proyecto minero colombiano se apoya en gobierno, trabajo y capital. Quite cualquier pata y se cae, por bueno que sea el tenor.

El capital extranjero tiende a valorar el riesgo político colombiano como un único número indiferenciado. En la práctica se descompone en preguntas específicas y abordables: si el operador tiene una relación genuina con la comunidad y la fuerza laboral, si los acuerdos de formalización son reales y si la economía del proyecto deja lo suficiente en el terreno para la gente que vive sobre él.

Nuestra posición, argumentada con detalle en nuestro trabajo publicado, es que la creación de riqueza de base amplia no es una concesión para mantener la paz. Es la ruta más rentable a largo plazo para el capital, porque es la única estructura que sobrevive a un cambio de gobierno.